lunes, 23 de mayo de 2011

Viaje.

"Mis sueños carecen de valor alguno, mis planes son como el polvo, mis metas son imposibles..."

No todo es color de rosa.
En el avión, me invadió la melancolía, no quería llorar; no quería llamar la atención.
-¡Qué estoy haciendo aquí!- pensé.
El tiempo transcurrió rápido. Me dormí, suele pasarme, cuando estoy muy aburrida o triste. Supongo que en este caso eran los dos.
—Señorita...despierte...
Abrí los ojos y una señora de ojos grises y canas blancas, me tocaba el rostro desde su asiento, delante del mío.
—¿Te encuentras bien?
—Sí...sí.—Balbuceé.
—!Gracias por despertarme!
Ella sonrió.
De prisa, acomodé mi cabello, que se había enredado por doquier, acomodé mi blusa, y froté mis ojos, me levanté del asiento.
Recogí mi equipaje. Y me dirigí a la central, donde me encontraría con mi linda tía Megan.
Te explicaré como es mi tía Megan.
Alta, ojos verdes como los de mamá, Nariz respingada por algún cirujano, cabello perfectamente ondulado. Ella pasa de todo. En teoría es ama de casa, digo en teoría porque sin sus criadas, no sé como se mantendría esa casa a flote, no tiene hijos, tiene un chichuahua. Un mimado chichuahua vestido de rosa. -No entiendo porque la gente insiste en vestir a sus perros es...ridículo.- No es que la tía Megan sea una egoísta. Esque vive de la cara de los demás...demasiado preocupada por lo que el mundo piense de ella. Megan se la pasa todo el día afuera, tiene 43 años y sin hijos ¡ah! y su marido trabaja todo el tiempo, pero tiene más compromisos que la reina de Inglaterra. Sus clases de tai-chí y de Alemán. Por la tarde su yoga, Su clase de cocina francesa -No entiendo porque va a ahí si nunca cocina nada- Los fines de semana su golf, Pasa la mayoría del tiempo en su gimnasio hiperexclusivo sólo para mujeres en su propia casa. Por cierto, según mi madre, como bienvenida, yo también soy parte de ese club ahora. Creo que ese lugar es como demasiadas ricachonas juntas en muy poco espacio.
—¡Mi amor! ¡Cariño que hermosa estás!— Ví a la tía Megan aproximarse con un vestido parecido a los que usan las modelos en las grandes pasarelas, tacones altísimos y  maquillaje "importado"...
— Hola tía Meg...
Me besó las dos mejillas, casi sin aproximar sus labios, supongo que para no desperdiciar ése genuino labial digno de abrumar todo el día. Hizo un estruendo con sus labios al mismo tiempo
--muackkmuackk--
—¡Estás divina! Que linda, se ve que te pareces a mí. -Oh por Dios ¡trágame tierra!-
— Que lindo volver a verte... susurré
—¿Qué dices?
— Que estoy muy felíz, es lindo volver a verte. -Rayos, olvidé mi sonrisa falsa.-
— Quisiera ir de shopping contigo, pero no hay tiempo, Linda, te veré el sábado en el campus...
— Sí mi mamá me explicó...
—Hermosa, estarás ahí de lunes a viernes, pasarás el fin de semana conmigo. O puede que pronto hagas amigos !Puedes pasar el fin de semana con ellos!
"O puede que haga amigos" ¿Qué? me vio cara de chica tímida. Pues un poco, tengo que reconoserlo. Espero poder hacer amigos, para no tener que estar con ella, sé que suena cruel. Pero eso prefiero yo.
— Me parece perfect...
— Bonita ¿Qué haces?— Me llevaba unos pasos de ventaja. Sus asistentes llevaban mis maletas a toda velocidad.—Ya nos vamos—
Odio a la gente que habla sola, o lo que es lo mismo, odio a las personas que no me dejan hablar. Megan terminó su discurso alagador, continuó camindando. Muy mona sosteniendo un móvil y hablando sin parar, riéndose de alguna estupidez.
Me dejó con la palabra en la boca, y con un enfado más grande que el sistema solar, enterito.
Triste por mi partida, enfadada por la tía Megan, y con esa mezcla de impotencia, con odio, con rabia y la sensación que produce cuando los adultos no te quieren escuchar y les importa un pepino tus más mínimos intereses. Sólo se me ocurrió guardar esas energías para después.
Subí a ese coche último modelo, me dirigía al Campus.El chofer tenía cara de desdichado, pobre, seguro el también tenía que soportar a la tía Megan a diario, Suete que yo sólo los fines de semana. Ella estaba muy ocupada actualizando su página Myspace.
—¿Estás entusiasmada Cariño?
Asentí con la cabeza. Estaba muy nerviosa.
Me impresionó la ciudad, me sentía como en una de esas películas de comedia, con ese entorno urbano. Los cielos nublados de NY le daban un aspecto sofisticado a la ciudad. Después de dar vueltas y vueltas y más vueltas, Apareció... enorme... y monumental.
Instituto de la excelencia acádemica  Andrew Scope; (IAAS).
—¡Mucha suerte querida! Te explicarán todo en recepción
— ¿Voy a ir sola? ¿Yo sola?
—Cariño, vamos, no estás en el kinder ¿Sí? Anda, Sonríe.
Hice una mueca. y miré el campus, lleno de miles de estudiantes.
—Se buena niña y sonrie mucho, tienes la sonrisa de tu madre, y los ojos de tu padre. Y el encanto de tu tía favorita. Reluce esa belleza.
-Creí que me diría algo normal, algo típico; "Estudia, pon atención a tus maestros" pero esto...-

Típico de Megan, añadió un comentario Idiota.
—Sí me haces caso, ¡Romperás muchos corazones aquí!
— Yo no sé como ir a recep...
—Chao querída
--muackkmuackk--
Sin soltar su teléfono móvil, caminó hacía el coche y me mando besos en el aire.
Sonrío, y segundos después ya no estaba.
-¡Ahora como demonios encuentro "recepción"!-
Caminé con mis maletas hacía un mundo nuevo. Sin saber hacía donde ir...

No hay comentarios:

Publicar un comentario