viernes, 20 de mayo de 2011

Inicio, algo para recordar.

"A fin de cuentas la decisión de ir fue mía;no se podría culpar a nadie más.Constantemente  me detengo a reconsiderarlo, me resulta casi imposible pensar que yo, una chica sencilla y tranquila, se adentrara a las entrañas de una inmensa ciudad.Sí, así como suena: una inmensa y desconocida ciudad."

Quiero que quede claro que me resistí lo más que pude, pero al final de todo, y finalmente, la decisión fue nadamás que sólo mía.
Elizabeth es un nombre que me persigue desde el primer momento, desde el principio del principio,desde que nací. He vivido con mis padres durante toda mi vida en ésta pequeña comunidad, no le llamaría una granja o un lejano pueblito, pero eso sí; En todas partes hay rincones verdes, está lleno de vida.No hay mucha población, lo que en realidad me gusta porque todos nos conocemos entre sí.Está un poco lejos de las grandes ciudades. Idea de mis padres, según ellos éste era un mejor entorno para desarrollarnos como familia.Todo esto hasta ahora, que han desidido reconsiderar un poco "el asunto de mis estudios". Mis padres son músicos por así decirlo.
Mi padre es un clavecinista , pianista , y constructor de clavecines. Su nombre es John.Mi madre, Elisa,se dedica desde hace mucho tiempo, íncluso antes de que yo naciera,  a la enseñanza musical para niños, que más tarde experimentó en mí. Yo tenía 3 años cuando comencé. Doy gracias a ello, pues poco tiempo después -y durante los 11 años siguientes- mi vida se llenó de música.Sé tocar algunos instrumentos, sin duda mi favorito es el teclado, todo lo que tenga que ver con teclados, teclados de viento, teclados eléctronicos,y hasta de cuerdas. Me fascina. Aprendí varias cosas,varias técnicas, nunca llegué a saber del todo. Mi padre, salía constantemente a acompañar orquestas, conciertos de música clásica, y también instrumentales,así que me quedaba con mi madre en casa, Aprendiendo lo más simple: entender el concepto abstrácto de la música. Claro que mi padre me deleitaría con sus conocimientos.He aprendido muchísimo de él. Respecto a lo  estudiantil, nunca he sido de las mejores alumnas, "-Eres muy distraída Elizabeth , tienes que despertar, ¡Elizabeth!-" Exclamaban algunos de mis profesores durante mi fascinante pero mediocre vida escolar. En parte puedo reconocer que me distraigo un poco, sólo un poquito. Es por eso que mis padres han tomado la iniciativa de llevarme a un internado, no una escuela especial para chicas rebeldes, ni un centro psiquiátrico:¡Un internado!.  
— Cariño, estabamos pensando que como tu padre y yo nos iremos pronto a Canadá, por lo de el instituto de artes...
 —Iré con ustedes — Le dije  con toda naturalidad a mi madre, quién parecía un poco nerviosa.
 —No podrá ser así Eli, son demasiados viajes y tu no te aplicas como deberías en la escuela.
 —¿Cómo? ¿Dejarán el instituto para que me quedé en la escuela?... —¡Tonterías!— Exclamé.
 —!No!— Elizabeth porfavor escúcha bien, Nosotros iremos a Canadá, y mientras estamos allá...Tú podrías... estabamos pensando en la posiblilidad de un instituto en Nueva York...
 — ¿Queeeeé? — -Esto no está pasando- pensé. La habitación se hacía cada vez más pequeña, Me sentía atrapada, Miles de pensamientos se vinieron a mi cabeza como un enjambre de abejas,Me pusé muy nerviosa y me dió un tremendo retorcijón en el estómago. Todo al mismo tiempo.
 —¿Cómo iría? Soy muy jovén como para vivir sola. ¡Y luego en Nueva York! Lejos de ustedes...me perdería.Voy a estar sola y además...
— Elizabeth... es un internado— mi madre interrumpió, parecía molesta y estresada, Serían asuntos del viaje y de las preparaciones que tenía que hacer para el instituto de Artes, a mis padres los habían escogido para algo así como premio a la enseñanza, y serían profesores ahí por un tiempo.
—dormirías ahí las 24 horas del día, y saldrías los fines de semana... Te quedarías con tu tía Megan.—
-¡Mi tía Megan!-, Claro yo siempre tenía esa mala suerte, era el destino cruel que movía sus dedos en dirección a mi desgracia. Me sentía destrozada. No es que la Tía Megan sea una bruja, simplemente es todo lo contrario a mí, a mi mundo.¿Dos polos opuestos que se atraen?.No lo creo. En efecto, la tía Megan me producía deseos de correr por lo menos 3 metros lejos de ella. ¿Lo disimulaba? Creo que más o menos, No importaba mucho.La veía pocas veces. En reuniones familiares.
—¡Ah!— Exclamó mamá mientras miraba alrededor, como búscando algo,Búscaba una frase que me hiciera cambiar de opinión. Movía su cabeza constantemente. Tenía un rostro horrible. Lo que me hizo comprender lo que significaba para ella ir a Canadá. Tras vivir a la sombra de mi padre como músico, Mi mamá deseeaba un poquito de crédito, o qué sé yo, reencontrarse con la música,Talvez.
—Está bien mamá.— Esas 3 últimas palabras me provocarón una sensación extraña.
Ella se quedó blanca, muda y como clavada al suelo...Debió valorar varias posibilidades antes de responder. Y porsupuesto,la suya no fue una respuesta fácil, ni breve, tampoco sin consecuencias.








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