lunes, 11 de julio de 2011

El almuerzo

Ni siquiera me dí cuenta, estaba yo suspirando; viendo a un extraño abandonar el salón; viendo todo en cámara lenta; con el alma en la boca...
De pronto Charlie lo notó, y me arrastró a la realidad...
—¿Eli?
—Eh...    —mis ojos seguían al sujeto de rizos que abandonaba el aula, que segundos después era una pequeña sombra en el umbral del pasillo, cada vez más pequeña, que se desvanecía...—
—¿Hola?
Sus ojos esmeraldas buscaban los míos, se inclinó hacía mi, y sentí el frío de las yemas de sus dedos sobre mi rostro.
—¿Estás bien?
—Eh...  —alejé mi rostro del suyo—  estoy bien... es sólo que... no, nada.
Ok, ¿Nos vamos ya? Es hora del almuerzo
—Oh sí sí, claro
—Caminamos hacia la puerta, nos incorporamos en el  gran pasillo  lleno de estudiantes listos para el famoso receso.
—Cuéntame de ti —me dijo Charlie mientras caminabamos—
—¿Yo? Pues antes de venir aquí, yo vivía en Michigan, bueno... —corregí— en las afueras de Michigan.
—¿El lugar de los lagos verdad?
—Si, ese lugar —reí un poco—
—Oye ¿Quieres que te ayude con la mochila? —Su mirada se posó en aquella maleta tan pesada y tan molesta que llevaba en los hombros—
—Oh, no te molestes así está bien. -De nuevo yo y mi súper fuerza-
—Y... ¿Conoces Nueva York?
—No, apenas llegué y ya estoy aquí. No tuve tiempo de conocer la ciudad...
—¿Estás libre el fin de semana?   —todo indicaba que iba a esperar mi respuesta, pero Charlie se adelantó— Yo ya conozco la ciudad, un tiempo viví aquí... Puedo mostrarte algunos sitios, no están muy lejos y son muy lindos.
—¡Eso estaría genial!    —me puse a sonreír como niña—  Esto significaba un fin de semana sin la tía Megan
—Nos dejan salir... ¿Así nadamás?  —pregunté—  me sentía extraña con la idea de salir del campus a una inmensa ciudad a la que no conocía.
—Seguro, después de tenernos toda la semana como ratones enjaulados, nos merecemos un descanzo.Claaaro: debes de tener el permiso de tus padres, o de tu tutor legal. ¿Tus padres están aquí? Charlie parecía estar muy interesado en mi vida, era muy buen interrogador, eso me asustaba un poco. Pero me sentía agusto con él.
—No, ellos están en Canadá, por sus empleos
—¿Qué hacen?
—Pues son músicos, algo así.
—Mi padre es químico
—Wow que interesante —nunca antes había escuchado algo como eso— ¿Vive aquí?
—No, él está en México.
—¿Lo extrañas?
Una luz peculiar apareció en su mirada, miró hacia el exterior y me dijo con cierta tristeza:
—Sí, lo extraño mucho.... pero, aveces viene a visitarme. —Su sonrisa apareció de nuevo—
Al fin habíamos llegado a el comedor, tan grande lleno de personas y lleno de mesas, me pareció estar soñando.
A lo lejos estaba la cocina, separada de el resto del comedor por una barra, donde estaban los alimentos. Todo olía delicioso, era eso, o yo tenía mucha hambre.
A lo lejos ví a Anahí salúdandome con la mano, le sonreí mientras se levantó de la mesa, y me invitó a sentarme junto a ella.
—¿Quieres venir?   —Le propuse a Charlie—
—Claro
Charlie me acompañó hasta la cocina, y tomé una pasta extraña y alitas de  pollo, también tomé un poco de gelatina, después fuimos a la mesa de la esquina, donde Anahí se presentaría.
—¡Hola Elizabeth!  ¿Cómo te fue el 1er día? ¿Genial,verdad? ¿Quién es tu amigo?
Anahí hacía muchas preguntas, y no paraba de hablar, el tono de su voz me parecía peculiar, era alegre y rápido, no hacia pausas.
—Me fue muy bien gracias Anahí, él es Charlie, lo conocí en taller de artes.
—Hola Anahí.
—Hola, mucho gusto.
Nos sentamos y conversamos un poco acerca de las clases, y de la vida de Anahí, para mi suerte yo ya había escuchado esa historia la noche anterior.
Después de un largo tiempo, habíamos terminado de comer, y Anahí termínó su larga biografía. Nos quedamos callados, y pude notar algo:

—¿A quien miras?— le pregunté a Anahí  que observaba al vacío como si estuviera en un transe hipnotico
— Es... él...es...su nombre es — y después de un sonoro suspiro —Brian
— ¿Quién ? —pregunté desconcertada, no habia visto a ningun chico "Dios de la hermosura" para enloquecer como Anahí
 —¿Porqué no le hablas?   —El tal Brian era guapo pero nada fuera de lo normal, o como para morir como Anahí—
— Nunca me va a tomar en cuenta, mira que guapo es... — parecia hipnotizada,ignoraba mis palabras,como si volaran en el aire y se las llevara el viento en un segundo.
— Pero no logras nada quejandote, vamos... hablale, un simple "Hola" es suficiente
— Pe-pero —titubeo nerviosa— Mmmmm ok,ok.—suspiro resignada.
— Yo creo que Eli tiene razón. Conozco a Brian, es muy agradable. —Agregó Charlie—
—Entonces le hablaré entre clases — Dijo entusiasmada Anahí—
—Mira que hora es...  — Charlie parecía estar apurado—
—Tienes razón vamos a llegar tarde a las demás clases
Nos apresuramos a dejar la bandeja en su lugar, y salimos como de rayo del comedor.
Cada quien tenía clases en distintos salones, así que Charlie me acompañó hasta las escaleras, donde instantes después desaparecería.
Seguí mi camino hacía el salón de Matemáticas, después tomaría Biología... y por último clase de Literatura.
Estaba realmente cansada, mis piernas pesaban y mis ojos se cerraban constantemente, sin mucho ánimo logré entrar al salón de literatura. Dónde conocería a alguien muy especial.

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